miércoles, 16 de enero de 2008

Safari a las nubes

El techo de este bus se abre, te pones de pie en el asiento, para asomar la cabeza, ver las nubes y no sólo: ves paisajes increibles, hueles, sientes...
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Ya estoy en Barcelona pero no puedo olvidar esos paisajes del Noroeste. A ver ¡tampoco puedo olvidar los de Patagonia! Es una sensación de "allí quiero volver" y espero encontrarlos tal cual, salvajes y limitados sólo por el horizonte como los vi.
Vale la pena ir a Salta para recorrer esta geografía excepcional con el Movitrack. El "tren de las nubes" ya no circula y la opción es hacerlo con este bus 4x4 que hace el mismo recorrido que hacía el tren. El bus recorre más camino, son 16 horas de ruta, sube a 4170 metros de altitud, y baja por el valle de Humahuaca. Bolivia está al lado. Las Salinas, intactas, te esperan a 3700 metros. Extensión blanca resplandeciente. Pasas por la Puna. Una gran altiplanicie similar al Tibet y al desierto de Atacama. De aquí el verbo "apunarse": tener mal de altura. El paisaje va cambiando tantas veces y te sorprende a cada instante, es como un diaporama-panorama constante. Fabuloso.
El recuerdo es lunar, espectacular, para halucinar.

3 comentarios:

la gata dijo...

qué tal fue el mal de altura? te hizo falta el gorro-pluto?
Nos vemos. Bienvenida a esta locura de ciudad.

windluna dijo...

No sentí nada de lo maravillada q estaba con el paisaje. En el bus, entre otros, se apunaron 3 mujeres asiáticas q se iban tumbando en el suelo, renunciando a mirar por la ventana, y ventilándose la una a la otra... El gorro fue útil a las 6 de la mañana, al salir! Gracias supergatacomentarista por haber estado allí, todo mi viaje.

Anónimo dijo...

Y tu fotografía como el ojo de la cerradura,
comunicándome al otro lado del océano donde un sol rojo
apedrea tus hombros fieramente y la cabeza apenas
inclinada,
también tu nombre al dorso y una fecha. (Jorge Boccanera 19952)